miércoles, 29 de septiembre de 2010

Las conversaciones son las relaciones


Todo mundo piensa que las conversaciones son algo que se da dentro de las relaciones, bueno desde la perspectiva ontológica, Rafael Echeverría sostiene algo radicalmente distinto: las conversaciones son las relaciones mismas.

Cuantas veces hemos visto parejas, socios, familiares, o nosotros mismos hemos sido protagonistas de relaciones que se deterioran hasta morir por que las conversaciones dejan de estar presentes. Por la razón que fuere, pero mientras las conversaciones no se den, la relación no existe, ya sea por alejamiento geográfico o emocional, si las conversaciones se ponen en pausa la relación también, si las conversaciones terminan definitivamente, a la relación le pasa exactamente lo mismo.

Algo más, si es cierto que las relaciones son las conversaciones, entonces la calidad de una relación está ligada directamente a la calidad de las conversaciones que existen alli. Si por ejemplo, en la relación lo que predominan son las conversaciones de juicios personales, la relación seguramente se experimentará como estresante, o si lo que hay mas, son conversaciones para posibilidades o para coordinar acciones, la relación se experimentará como positiva, edificante y con visión de futuro.

El Coaching cuando se enfoca en este dominio, tiene la capacidad de revelar qué tipo de conversaciones sostiene una persona, de tal forma que pueda darse cuenta del impacto que tiene en la calidad de sus relaciones.

3 comentarios:

hana dijo...

Bien por esa vuelta al blog !!! Conversemos pues :)

Lilyán de la Vega dijo...

Yo también me alegro tanto!!! Enhorabuena por el regreso del hijo pródigo! ;-)

Miguel Angel Ruiz dijo...

Gracias por el recibimiento! me anima a seguir posteando.

Sobre el autor de este blog

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Estudió la carrera de ingeniería industrial, esta certificado internacionalmente como coach ejecutivo y para equipos de alto desempeño, además es aprendiz en el mundo del coaching ontológico. "...Disfruto mucho lo que hago, Me parece que tanto la disciplina del coaching y la práctica del budismo son dos formas complementarias de estar en el mundo. Hoy puedo decir que tengo el privilegio de haber seleccionado la profesión en la que me desempeño y por la que puedo crecer al acompañar a otros en sus propios procesos de transformación..."